domingo, 17 de junio de 2007

Mentías cuando me decías

Hay un tema que me da vuelta en mi cabeza siempre, y que no logro tomar una postura acerca de él.
¿Existen las mentiras blancas u oficiosas?
¿O sólo existe la verdad y la mentira, a secas?
¿Es lo mismo ocultar información que mentir?
¿Es bueno mentir para obtener una verdad?
Cito a la RAE:
Mentira: Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa.
Mentira blanca u oficiosa: La que se dice con el fin de servir o agradar a alguien. ¿Son diferentes esas dos definiciones?
Mentir para obtener verdad: Fingir que se sabe algo, para hacer que lo manifieste otra persona que tiene noticia de ello.
¿Eso es bueno siempre, es malo siempre, es bueno a veces, es malo a veces, o qué es?
Una vez leí un libro que trataba de una abogada y un policía.
La abogada lo desafiaba a no mentir por 24 horas.
Ni mentiras blancas, ni oficiosas, ni éticas, ni nada.
Y podemos ver cómo el pobre policía terminó sin trabajo, separado de su mujer, etc.
Todo por decir siempre la verdad.
Por eso yo pregunto... ¿Es BUENO mentir a veces? ¿Es NECESARIO mentir a veces?
Se aceptan ayudas para resolver mis preguntas.

sábado, 9 de junio de 2007

El viejo, el niño y el burro

Venía un señor por el camino, con su hijo de diez años, y venía también un burro, que le servía al señor para cargar leña. Pero ya había vendido la leña, y además estaba cansado, de manera que se montó en el burro.

En esto se encuentran con unas gentes que venían por el mismo camino. Cuando se acercaron más, oyó que murmuraban: "¡Qué viejo tan egoísta! Va él muy montado en el burro, y el pobrecito niño a pie."

Entonces el señor se bajó del burro y le dijo al niño que se montara. Caminaron así un rato, el niño encima del burro y el papá a un lado, a pie, cuando en esto se encuentran con otras gentes.

En el momento de pasar, el señor oyó que decían: "¡Qué muchacho tan malcriado! Va él muy montado en el burro, y el pobrecito viejo a pie." Entonces el señor le dijo al niño que se bajara del burro.

Siguieron así un rato, caminando los dos un poquito detrás del burro, y en esto que se encuentran con otras gentes, y cuando ya pasaban, oyó el señor que decían: "¡Par de imbéciles! "Va el burro muy descansado, sin carga, y a ninguno se le ocurre montarse."

Entonces el señor se volvió a montar y le dijo al niño que él también se montara. Así iban, moviéndose los dos al mismo tiempo con el paso del burro, y en esto se encuentran con otras gentes, y cuando ya estaban más cerca, el señor oyó que decían: "¡Qué par de abusadores! El pobrecito burro ya no puede con la carga."

Entonces el señor se quedó pensando un rato y le dijo al niño: "¿Ya ves, hijo? No hay que hacer mucho caso de lo que diga la gente."

sábado, 2 de junio de 2007

¿Quién me ha robado el mes de abril?

¿Quién sangra por do más pecado hubiere?,
¿Quién me cambia por tul desilusión?,
¿Quién sazona el amor con alfileres?,
¿Quién me descorazona el corazón?

¿Quién quema relicarios, pilas, naves?
¿Quién alquila mujeres de alquiler?,
¿Quién ha sacado copia de la llave de los secretos de mi secreter?,

¿Quién oxida el limón de las campanas?
¿Quién se sabe perdido cuando gana?
¿Quién me ha metido el dedo en la nariz?

¿Quién roba, silva, reza, desayuna?
¿Quién planta girasoles en la luna?
¿Quién envenena las palabras?
¿Quién truca el dado del parchís?
¿Quién me asesina por la espalda?

¿Quién llora si me ve reír?
¿Quién va desnudo a la oficina?

¿Quién contamina mi jardín?
¿Quién ha inventado la rutina?

¿Quién me ha robado el mes de abril?

Joaquín Sabina

miércoles, 16 de mayo de 2007

Pregunta capciosa

¿Es capaz
Dios Todopoderoso
de crear
una piedra
tan grande
y tan pesada
que ni Él mismo
pueda levantar?


 

miércoles, 9 de mayo de 2007

Lo urgente no deja tiempo para lo importante

- ¡Súbete rápido! Estamos atrasadísimos. Te toqué el timbre diez veces.
- Sorry, estaba buscando la pelota. No la encontré. Cagamos.
- ¡Chuuu! ¡Puta, llámate a Gonzalo, demás tenga una!
- ¡Pasemos a comprar una al Líder! Si no llegamos con la pelota, no hay pichanga.
- ¡Cómo se te ocurre wn! ¡Mira la hora que es! ¡No llegamos jamás!
- ¡Pero igual hay que llevar pelota! (Dobla acá, a la derecha... eso... sigue derecho no más)
- ¡Wn como se te pierde la pelota! ¡Condoro!
- Si wn, las cagué. Hay que llamarse al Janito, a ver si nos presta una del gimnasio.
- ¡Tay loco, Janito se fue hace 3 horas!
- Chuuu, ¿¿que hacemos??
- A ver, deja llamar al Gonza.
- Dale, llámatelo... ¿Acá por dónde me voy?
- Dale derecho, no más.... ¿Aló, Gonza? Buena!! Oye, ¿ya llegaste?... Wn no tenemos pelota, tu tenís una por casualidad? Chuta... bueno, no importa... Nos vemos allá. Chau!
- ¿No tenía? ¿Wn, qué hacemos?
- Deja llamar al Pato.
- Dale.
- Puta, no contesta... !! Ahí si! Aló, Pato!! Buena! Oye, ¿ya saliste? Tenís una pelota que poday llevar? No encontré la mía. ¿Si? Bueena... gracias!! Excelente... Nos vemos... ! Chau!
Listo wn, el Pato lleva la suya,
- ¡Wena!
- Oye, a todo esto, hola po!- Sipo hola ! ¿Cómo hay estado tu?
- Bien bien po, y tu? Mucho estudio?
- Mm igual sí... ¿y tú?
- Uff, también. Ah, estaciónate aquí no más. Vamos.
- Vamos.


sábado, 14 de abril de 2007

Indagando en Índigos

Nuevos seres de luz están poblando la Tierra con un alto potencial intelectual y una nueva conciencia interna. Estos niños vienen con la misión de romper los antiguos esquemas sociales que atan a la humanidad para lograr transmutar la infelicidad en la Tierra.
Una nueva raza humana, más sensible y democrática, menos autoritaria y manipuladora, ya comienza a poblar el Planeta. Se trata de seres especiales aunque tan terrenales como sus padres. Solo que, a diferencia de estos, traen consigo la tarea de propulsar cambios en la humanidad.
Bautizados como Niños Índigo, estos muchachos tienen la capacidad de ver mas allá de los espectros de la luz, escuchar todo tipo de sonidos, incluso su propio fluido sanguíneo, y denotan una destacada hipersensibilidad táctil.
Los Niños índigo, como su nombre lo sugiere, no son Niños azules, si no que se les denomina así porque su aura tiende a reflejarse dentro de los colores azules, manifestando la utilización de centros energéticos superiores.
Es por esto que se les adjudican grandes dosis de intuición, que se demuestra en el desarrollo de la telepatía, cualidades para predecir el futuro, y hasta reconocer la presencia de Seres de Luz como Guías o Ángeles a su alrededor. Además, algunos menores llegan al mundo con el don de la sanación.
Pero, ¿por qué vienen al planeta Tierra? (supongo que está de más decirlo, pero en fin...)

La llegada de estos "nuevos hombres" no es casualidad, sino que tienen una tarea muy específica por delante. Son puentes entre la tercera y cuarta dimensión, y el verdadero cambio lo activan en la familia.
Estos niños llegan al planeta con mejores condiciones biológicas para manejar las impurezas creadas por el hombre, incluso un potencial de cambio en su ADN.
Científicamente ya tenemos confirmación del cambio que aportan los índigos, manifestándose en la activación de 4 códigos mas en el ADN. Lo normal en los humanos es tener 4 núcleos que, combinados en sets de 3, producen 64 patrones diferentes, llamados códigos. Los humanos tenemos 20 de esos códigos activados que proporcionan toda la información genética. Exceptuando 3 códigos, que son los códigos de arrancar y parar como si fuese un computador. (El que no entendió, pregúntele a C.P)

Algunos experimentos han consistido en mezclar células de niños índigos con dosis de Sida y con células cancerosas, que no tuvieron efecto en las células de los índigos (lero lero).
La conclusión es que vienen al mundo con un sistema inmunológico fortalecido, manifestando indiferencia hacia las enfermedades.
Los Índigos nacen en cualquier clase socioeconómica y se caracterizan, básicamente, por poseer un nuevo estado de conciencia.
in embargo, ciertos rasgos físicos distinguen a los índigos del nuevo mundo:
Son mas delgados, tienen ojos grandes, por lo general zurdos o ambidiestros.
Comen poco, e incluso, algunos son vegetarianos por no soportar la carne.
Los niños de la Nueva Era no aceptan la imposición ni la autoridad, rechazan la manipulación, la inautenticidad y la deshonestidad. Tampoco aceptan los viejos trucos de la disciplina basados en crear temor y culpa.
A los Índigos les gusta ser tratados como individuos, por ello la crianza emocional debe basarse en la
transparencia.No se les debe avergonzar ni culpar ni mentirles ni gritarles. Por el contrario, hay que cuidarles la autoestima.
Se les debe brindar la posibilidad de elegir y, al mismo tiempo, evitar la comparación. Deben recibir disciplina sin emoción.
Los colegios deben estar atentos para reconocer la presencia de Niños Índigos dentro de alguno de sus cursos.

Estos particulares alumnos no funcionan con los métodos de enseñanza tradicionales. Por el contrario, aprenden de forma reflexiva y participativa, pero no mediante la memorización.
La mayoría de las veces se les califica como niños con problemas, porque se distraen fácilmente durante las clases.
Fin parte uno.



lunes, 2 de abril de 2007

La lucha por las ideas

Estaba yo tranquilo pensando, cuando de pronto me vino una idea a la cabeza...
Y como desde chico me inculcaron que uno debe luchar por sus ideas, salí a la calle dispuesto a defenderlas como fuese:
- ¡LA VIDA DEBIERA SER MAS LARGA! - grité.
- ¡Excelente idea, así uno podria seguir cambiando su auto por unos años más! - respondió un señor que en ese momento pasaba junto a mí.
- ¡ Más larga, sí! ¡Y ancha! ¡Yo quiero una vida larga y ancha! - gritó una niñita.
- ¡Sí! Así se acaba eso de que cuando uno tiene la experiencia justa debe disfrutar la vida! - opinó un hombre alto.
- ¡Gran idea! ¡Así uno podría cobrar jubilización por unos años más! - dijo un viejito.
- ¡Sería maravilloso!
- ¡Sí!
Algo marchaba mal. La idea era que fuera algo más polémico.
Volví a mi casa... estuve pensando... y volví a enfrentar al mundo:
- ¡LOS HUEVOS FRITOS SON UN INVENTO MARAVILLOSO!
La gente comenzó a acercarse nuevamente:
- ¡Afirmativo, afirmativo! - gritó un carabinero.
- ¡Hmm, con papas fritas! - opinó una señora.
- ¡El mundo sin huevos fritos sería algo espantoso! - gritó otro hombre.
- ¡Si! ¡Y que el jodido colesterol vaya a asustar a su abuelita! - opinó una anciana.
- ¡Maestro! ¡Qué lucidez para decir las cosas! - me alabó un estudiante.
Volvi nuevamente a mi casa. Me tiré a la cama, y pensé, y pensé y pensé...
Hasta que se me ocurrió una tercera idea.
Salí a la calle nuevamente, dispuesto a luchar por mis ideales:
- ¡HASTA QUE NO ASUMAMOS QUE NOSOTROS SOMOS NOSOTROS, NO SEREMOS NADIE!
Nuevamente, una pequeña masa de gente se me acercó:
- ¡Admirable reflexión!
- ¡Qué talento!
- ¡Me lo ha sacado de la punta del cerebro!
- ¡Comparto plenamente!
- ¡Por fin alguien que dice lo que se debe decir!
- ¡¡ Cuánta verdad !!
La gente comenzó a alejarse...
y comprendí el poco margen para el heroísmo que nos deja hoy la sociedad para quienes queremos luchar por nuestras ideas.
Tira cómica de Quino.
Adaptación narrativa.