domingo, 3 de mayo de 2009

Qué cosas suceden con el apagón

En este espacio debería estar la historia mejor lograda por mí en todos estos años de intento de escritor. Pero no está, se fué, se borró. Sólo queda en mi memoria. Y cómo me será imposible reescribirla tal cual estaba debido a su extensión, y sumado además al bajón anímico de perder toda una tarde de escritura, no quiero saber más de la historia en cuestión. Pero antes de olvidarla para siempre quise rendirle una despedida, un sincero homenaje dedicado a todos los que alguna vez hayan perdido su trabajo para mañana, su informe final o simplemente su esforzada narración, con la certeza de que nunca podrán reconstruirlo como la primera vez. Salú!

sábado, 7 de marzo de 2009

Yo te prefiero fuera de algo, pero fuera.

Pesco la guitarra y me pongo a tocar Re, Sol, Re, Sol, Do.
"Yo te prefiero fuera de tu auto, inalcanzable"
¿¿De tu auto?? Te la sabes caleta, Nico.

Esa era la reacción y la polémica que quería crear.
Y no, la verdad no me la sé. No podría asegurar que es auto. Pero no puedo decir que sea foco.
Aquella interrogante me la hizo ver cierta persona que seguramente no está leyendo esto.
Y es una de las más desagradables dudas musicales que he tenido nunca. ¿Falla de audición?
Quizás. Pero supera con creces a la polémica del "disparo de nieve o de Nievy".
Y no es del estilo de "All right Pingüino Rodriguez ".
Es una maldita obsesión, una duda desagradable que nadie ha podido quitarme. Ni el más fanático de Soda Stereo me dejará tranquilo, aunque me jure ante notario y ante Dios que es "foco" y no "auto".
El más escéptico era yo. Me negaba a creer que la famosa Persiana Americana, cantada, guitarreada tantas veces con "foco", en realidad decía "auto".
Es un ejemplo que se podría comparar con teorías de Descartes... verdad absoluta, cogito ergo sum, abre losh ojosh coño, y otras cosas más.
Y en verdad me casé con la opción de "foco". Pero pololeo con la opción de "auto". Al menos en la versión típica... en fin, es dificil de creer, creo que nunca lo podré saber (Ocho).
No creo que existan canciones in-cuestionables. (Aunque "Ojalá" es una canción de amor no de política. Dice nieve, maldición).
Paul McCartney esta vivo, y el chinito pecando es ficción.

¿¿Fuera de tu AUTO?? ¿Quién lo dice??
¡LA NOCHE!






http://www.planetadeletras.com/index.php?m=s&lid=170234
Se agradece el apoyo.

miércoles, 25 de febrero de 2009

viernes, 2 de enero de 2009

Todas las noches ponía la almohada a lo largo

Todas las noches ponía la almohada a lo largo, la abrazaba cerrando los ojos, tratando de imaginar que no era una almohada, sino que era él que dormía con ella, que era feliz con ella. Y se sumergían en sueños donde eran felices, y cruzaban la adolescencia juntos, y vivían la adultez juntos, y morían juntos. Pero cuando despertaba a la mañana siguiente la luz del alba le mostraba claramente que no era él, sino su almohada, puesta a lo largo de la cama, aún abrazándola como cada noche antes de dormir. ¡Cuántas veces le había declarado su amor! Era algo que ella no recordaba. Y él siempre con su insensible respuesta, con su sangre fría, con su maldita negativa, con su incesante temor a amarla. Porque eso es lo que era. Temor. Ella sabía que había algo en él más allá de la apariencia de no sentir nada por ella. Sabía que algo le debía provocar, que no era una amiga más para él. Y quizás fuera por todas las veces que le declaró su amor. No. No era por eso. La vida los había juntado para más que una buena amistad. Ella lo sabía, y el también, o al menos eso quería creer. No, no lo creía, estaba segura, completamente segura. Tarde o temprano él se daría cuenta de que en el fondo de su corazón sí sentía algo por ella. En eso se aferraba para no caer, presa de la pena de su amor no correspondido. “Y es que cuando se está triste por alguien, la única solución es pensar que algún día ese alguien nos hará felices”. Leía esa frase todos los días, frase que ella misma había inventado en alguna tarde de llanto. Se juntaban, se veían, se reían. Él la quería. Tanto como se puede llegar a querer a una persona. Pero ella lo amaba, y detrás de esa hipócrita risa y felicidad se acumulaba una horrible pena, que tendría que esperar para salir de ahí. Sólo podía llorar en su pieza, encerrada bajo llave. Y quizás fue una de esas tardes de angustia cuando decidió olvidarlo, tratarlo como al amigo que siempre fue, obstaculizando todo sentimiento amoroso.
Nunca más lloró por él. Toda la pena se transformaba en alegría, alegría de que fuera su amigo, de poder estar y de reírse con él. Lo suprimió de su corazón. Se fijó en otros hombres, salió con varios, besó y logró querer de nuevo.
Y quizás logró olvidarse de él. Quizás, porque ella, sin saber por qué razón, todas las noches ponía la almohada a lo largo y la abrazaba cerrando los ojos.

martes, 2 de diciembre de 2008

Cambia la cosa.

Alberto Hurtado

Arturo Prat

Gabriela Mistral

José Miguel Carrera

Lautaro

Manuel Rodríguez

Pablo Neruda

Salvador Allende

Víctor Jara

Violeta Parra

Stefan Kramer

sábado, 1 de noviembre de 2008

Obra en el acto

Obra en un acto, obra en el acto


Melinao: Malacatoso: ¿te aseguraste que Monterroso esté ahí cuando lleguemos?
Malacatoso: Yo no me ocupaba de eso.
Melinao: ¡¿Qué?!
Malacatoso: ¡Que nunca me dijeron que debía ocuparme de eso!
El Ruso: ¡Es una broma, ¿verdad?!
Ruleta: ¡Entonces él no estará ahí!
Melinao: ¡En eso quedamos cuando discutimos el plan!
Malacatoso: ¡Creí que te referías a mí, que el que debía estar ahí era yo, no él!
El Ruso: ¡Eres un imbécil, todo se fue a la mierda por culpa tuya! ¡¿Te das cuenta que nos has fallado a todos?!
Malacatoso: ¡Perdón, estaba nervioso, no entendí, había estado tomando en el bar cuando recibí las instrucciones!
El Ruso: (apuntando con el arma a Malacatoso) ¡Maricón, yo te mato aquí mismo!
Melinao: (empujando a El Ruso con extremado realismo) ¡No, imbécil!
Ruleta: ¡Paren, que nos van a escuchar!
Pablo Calisto: (parándose) Idiota, casi me saco la chucha con tu empujón…
Ignacio Ramírez: Perdón …
Stefan Malewski: Ya, está bastante mejor la escena cinco. A la seis le falta más ensayo no más… Monti: mejoraste mucho la voz… tu igual, Titi. Traten de actuar con más naturalidad no más.
Nicolás Montero: (a todos) En verdad Malacatoso es un mamón, ¿quien ha cachao?
Pancho Maturana: (desde el fondo de la sala) Bien, bien… se logra el clímax, hay una tensión que digamos provoca la expectación en el receptor… (se acomoda los anteojos) Recuerden no cierto de que el público que asistirá el día catorce de noviembre a la obra estará esperando profesionalismo… Vale decir, si el tramoyista falla, pues la compañía entera deberá preguntarse ¿cómo lo solucionamos? ¿Qué podemos hacer?... Si la actriz, no cierto, la señorita Hugo se le olvida una parte, pues el iluminador no cierto deberá hacer de consueta y deberá decirle el diálogo…
Puerta: Toc, toc.
Valentina Recabarren: Permiso, necesito a Pablo Calisto. Tiene que ir a una reunión por lo de los buses del interescolar.
El Ruso/Pablo Calisto: ¡¿Es una broma, verdad?!
Ruleta/Titi Hugo: ¡Entonces no podremos seguir ensayando!
Stefan Malewski: (a Valentina) No, cagaste… tenemos que ensayar.
Valentina Recabarren: Tiene que ir a las una en punto. Sori.
Pablo Calisto: Ya, dale… ya voy. Ensayemos una vez más y voy.
El Ruso: (riendo) ¡Todo se fue a la mierda por culpa de la Vale!
Melinao/Ignacio Ramírez: Ya, ya, relajémonos todos.
Malacatoso/Nicolás Montero: (mirando el reloj) Quedan solo cinco minutos para las una.
Pancho Maturana: En cinco minutos alcanzan a ensayar la última parte…
El Ruso/Pablo Calisto: ¡¿Es una broma, verdad?! 
Nicolás Montero: Esta obra se adapta a cualquier hueá que decimos.
Todos: Impresionantemente
Titi Hugo: Nico, acuérdate de comprar los cigarros falsos para acostumbrarnos a actuar “fumando”.
Malacatoso/Nicolás Montero: (tratando de apoyar su tesis anterior) Yo no me ocupaba de eso.
Pablo Calisto: (a lo Malacatoso) Enfermos, todos enfermos.
Malacatoso: (a Pablo Calisto) ¡Oye! Ese es mi diálogo, maldito ladrón bastardo.
Ignacio Ramírez: Era tu diálogo. Lo sacamos del guión.
Nicolás Montero: (a lo El Ruso) ¿¡Es una broma, verdad?!
Stefan Malewski: No, lo sacamos… es muy inútil que digas eso en esa parte.
Malacatoso/Nicolás Montero: Pero amaba ese diálogo.
Pablo Calisto: Ya, no ensayamos al final. Me tengo que ir a la reunión del interescolar. Me doy cuenta que les he fallado a todos.
Ignacio Ramírez/Melinao: Ya, hombre, anda tranquilo. Cuánta gente te estará persiguiendo, si es que logras llegar vivo.
Titi Hugo/Ruleta: Ese es mi diálogo.
Nicolás Montero/Malacatoso: Enfermos, todo enfermos.
Pancho Maturana: (riendo) Me agrada que combinen la obra con la realidad… eso demuestra que se saben bien sus personajes… Vale decir, ya no se si están actuando o no.
Nicolás Montero: (dirigiéndose a Pancho) ¿Eso va para mí?
Pancho Maturana: Para todos.
Malacatoso/Nicolás Montero : Creí que te referías a mí.
El Ruso: (que aún no se iba a su reunión de interescolar) ¡¿Es una broma, verdad?! ¿No te das cuenta que nos lo decía a todos?
Nicolás Montero: (cansado de actuar y sobretodo de la doble vida) Enfermos, todos enfermos.
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Dedicado a la
compañía "El Dinosaurio".
Malacatoso.

sábado, 11 de octubre de 2008

¿Publicidad? ¡En lo absoluto!


Opinión auspiciada por Pepsi (Animarse a más), Coca-Cola (Toma el lado Coca-Cola de la vida), Heineken (Green Experience), Nokia (Connecting people), y Mc Donalds (¡me encanta todo eso!).