lunes, 2 de abril de 2007

La lucha por las ideas

Estaba yo tranquilo pensando, cuando de pronto me vino una idea a la cabeza...
Y como desde chico me inculcaron que uno debe luchar por sus ideas, salí a la calle dispuesto a defenderlas como fuese:
- ¡LA VIDA DEBIERA SER MAS LARGA! - grité.
- ¡Excelente idea, así uno podria seguir cambiando su auto por unos años más! - respondió un señor que en ese momento pasaba junto a mí.
- ¡ Más larga, sí! ¡Y ancha! ¡Yo quiero una vida larga y ancha! - gritó una niñita.
- ¡Sí! Así se acaba eso de que cuando uno tiene la experiencia justa debe disfrutar la vida! - opinó un hombre alto.
- ¡Gran idea! ¡Así uno podría cobrar jubilización por unos años más! - dijo un viejito.
- ¡Sería maravilloso!
- ¡Sí!
Algo marchaba mal. La idea era que fuera algo más polémico.
Volví a mi casa... estuve pensando... y volví a enfrentar al mundo:
- ¡LOS HUEVOS FRITOS SON UN INVENTO MARAVILLOSO!
La gente comenzó a acercarse nuevamente:
- ¡Afirmativo, afirmativo! - gritó un carabinero.
- ¡Hmm, con papas fritas! - opinó una señora.
- ¡El mundo sin huevos fritos sería algo espantoso! - gritó otro hombre.
- ¡Si! ¡Y que el jodido colesterol vaya a asustar a su abuelita! - opinó una anciana.
- ¡Maestro! ¡Qué lucidez para decir las cosas! - me alabó un estudiante.
Volvi nuevamente a mi casa. Me tiré a la cama, y pensé, y pensé y pensé...
Hasta que se me ocurrió una tercera idea.
Salí a la calle nuevamente, dispuesto a luchar por mis ideales:
- ¡HASTA QUE NO ASUMAMOS QUE NOSOTROS SOMOS NOSOTROS, NO SEREMOS NADIE!
Nuevamente, una pequeña masa de gente se me acercó:
- ¡Admirable reflexión!
- ¡Qué talento!
- ¡Me lo ha sacado de la punta del cerebro!
- ¡Comparto plenamente!
- ¡Por fin alguien que dice lo que se debe decir!
- ¡¡ Cuánta verdad !!
La gente comenzó a alejarse...
y comprendí el poco margen para el heroísmo que nos deja hoy la sociedad para quienes queremos luchar por nuestras ideas.
Tira cómica de Quino.
Adaptación narrativa.

jueves, 29 de marzo de 2007

Continuidad de los parques





Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.
Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

viernes, 9 de marzo de 2007

Génesis del fin - Quino


GÉNESIS DEL FIN
MODERNO TESTAMENTO


1- Al principio del fin creó el Hombre maquinarias e industrias. Y el planeta era limpio y fértil.
Pero la ambición humana se cerníá sobre la faz de la tierra.

2- Dijo el Hombre: Haya revolución industrial, y multiplíquense las fábricas, y elévese el humo de sus chimeneas hasta ennegrecer los cielos de cenizas de carbón y gases de petróleo.

3- Y los cielos ennegrecieron. Y el Hombre llamó Progreso a los cielos ennegrecidos. Y vio el Hombre que el Progreso era bueno. Y hubo luz y hubo tinieblas. Día primero.
4- Y dijo el Hombre: Puesto que el Progreso es bueno, acabemos con todo cuanto nos ha sido dado; de todos los animales de la tierra, y todas las aves del cielo, y todos los peces del mar, y de todas las aguas.
5- Y también de toda hierba y todos los árboles que produzcan simiente sobre la faz de la tierra. Y regodeóse el Hombre con su obra, pues nadie había que fuese más inteligente que él.

6- Pensó entonces el Hombre: No es bueno que el petróleo esté solo; hágase la energía nuclear.
Y la energía nuclear se hizo. Y sus escorias y las del petróleo esparciéronse por todas las aguas y cielos de la tierra.
7 - Y he aquí que comenzó a extinguirse todo lo que al Hombre le fue dado; los animales de la tierra, las aves del cielo, los peces del mar, y toda hierba y todo árbol que producíán simiente sobre la faz de la tierra

8- Y vió el Hombre todas las cosas que habíá hecho; y era en gran manera irreparables. Día segundo.
9- Quedaron, pués, acabados los cielos y la tierra, y todo lo que sobre ella vivió.
10- Y completó el Hombre al tercer día su obra. Y orgulloso de ella, el día tercero reposó, feliz, bajo la tierra.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Mi sexo (Miguel Ortega)

Soy sexuado hermosamente.
Tengo un santo orgullo de mi sexualidad.
No importa que haya crecido con temores,
con vacíos, con misterios, con mentiras,
con tabúes y silencios.
No importa que se tiñera todo, o casi todo,
como algo prohibido o temeroso,
e incluso con una cierta dosis de pecado.
O que se hablara de sexo a cada rato.
O que nunca se tocara el tema.
¿No importa?
Es decir: ¡Importa mucho!
Mi forma de ser, de pensar, de reír,
de actuar, de orar y de reaccionar
manifiestan claramente mi sexualidad.
Soy consciente de que no "tengo" un sexo
sino que "soy" sexuado ahora y totalmente.
Lo que yo puedo hacer hoy día
es procurar vivir mi sexualidad con mucha paz.
Sin miedos. Sin complejos. Sin temores.
Para ello sabré valorar lo que aprendí
y procuraré rescatar con especial cariño
lo que de ella quedó herido.
Hay muchas cicatrices
que me van acompañando.
Hoy amo el silencio sorprendido
de mi crecimiento desde niño.
Amo mis descubrimientos,
mis caídas reiteradas,
mis exploraciones temerosas,
mis complicidades y misterios,
mis aprendizajes progresivos.
Amo mi fantasía,
mi imaginación, mi sueño,
mi entusiasmo juvenil
y mi sufrida serenidad de hombre adulto.
Creo que nos falta libertad y amor
para poder vivirnos sexualmente.
No puedo imaginar a Dios indignado
por los tropiezos de un adolescente.
No puedo pensar que Dios se enoja
por la mirada juvenil de un cuerpo ajeno.
Tampoco lo imagino como un acusador
de nuestras búsquedas de equilibrio
y de las caídas a lo largo del camino.
No. No lo puedo pensar así.
Dios es sanador de las heridas humanas.
Creo que Dios con su humor característico
ama nuestra sexualidad,
la entiende y la acompaña.
Mal que mal, él es su inventor.
Creo que Dios ama el beso,
la caricia, el juego, la excitación,
y el orgasmo majestuoso
del amor de una pareja
que él mismo ha bendecido.
Dios no es frívolo ni erótico.
Dios es amor.
Y punto.
Me encanta ese Dios
que modeló con sus manos
mis órganos sexuales.
Me encanta el Dios del amor
que hizo surgir mi vida
de la amorosa entrega de mis padres.
Me encanta ese Dios de Jesucristo
que descubre el amor en una prostituta
y que perdona con cariño a una adúltera,
sin echarle en cara su pecado.
Me encanta Dios
porque no es cerrado, ni moralista,
ni leguleyo, ni neurótico,
sino que es liberador de esclavitudes,
y amoroso con cada ser humano.
e encanta mi sexualidad,
mi ser masculino o femenino,
mi torpeza o mi delicadeza,
mi maneras de reaccionar o de pensar,
mi huella profunda,
mi silencio,
mi misterio oculto.
Amo mi sexualidad y sus problemas.
También a veces los sufro silenciosamente.
No siempre yo soy libre.
También soy esclavo y conozco la derrota.
Entiendo que mi sexo
no es una "república independiente"
de mi cuerpo.
Entiendo y afirmo
que, al igual que mis manos y mi cabeza,
mi sexo está sometido
a mi voluntad, a mi inteligencia y a mi amor.
Desde la punta de mi cabeza
hasta la punta de mis pies
soy sexuado enteramente.
Creo que mi sexo
está al servicio de mi amor.
A veces yo lo quisiera independiente.
Pero no. Sé que no es posible.
Sé que mi tarea es ser yo dueño,
señor, maestro y conductor de mi sexualidad.
Yo mando.
Ella me obedece.
Vivo para amar.
Mi sexo es mi mejor ayuda.

miércoles, 17 de enero de 2007

Pastillas para no soñar - Sabina

Si lo que quieres es vivir cien años no pruebes los licores del placer.
Si eres alérgico a los desengaños olvídate de esa mujer, compra una máscara antigas, manténte dentro de la ley.
Si lo que quieres es vivir cien años has músculos de cinco a seis.
Y ponte gomina... que no te despeine el vientecillo de la libertad.
Funda un hogar en el que nunca reine más rey que la seguridad.
Evita el humo de los clubs, reduce la velocidad...
Si lo que quieres es vivir cien años vacúnate contra el azar.
Si quieres ser Matusalén vigila tu colesterol.
Si tu película es vivir cien años no lo hagas nunca sin condón.
Es peligroso que tu piel desnuda roce otra piel sin esterilizar.
Que no se infiltre el virus de la duda en tu cama matrimonial.
Y si en tus noches falta sal, para eso está el televisor.
Si lo que quieres es cumplir cien años, no vivas como vivo yo.

Deja pasar la tentación, dile a esa chica que no llame más... y si protesta el corazón, en la farmacia puedes preguntar: ¿Tienen pastillas para no soñar?.

miércoles, 6 de diciembre de 2006

El poder de la mente

En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:

–La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos
comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.

–¿Qué gigantes? –dijo Sancho Panza.

–Aquellos que allí ves –respondió su amo– de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.

–Mire vuestra merced –respondió Sancho– que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.
–Bien parece –respondió don Quijote– que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.
Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que, sin duda alguna, eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes, iba diciendo en voces altas:
–Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.
Levantóse en esto un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo:

–Pues, aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar. Y, en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante y embistió con el primero molino que estaba delante; y, dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia que hizo la lanza pedazos,llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo.
Acudió Sancho Panza a socorrerle, a todo el correr de su asno, y cuando llegó halló que no se podía menear: tal fue el golpe que dio con él Rocinante.

–¡Válgame Dios! –dijo Sancho–. ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?
–Calla, amigo Sancho –respondió don Quijote–, que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza.

domingo, 19 de noviembre de 2006

Frases célebres de George W. Bush


Antes de ser presidente:


  1.  "Yo creo que nos dirigimos de modo irreversible hacia la libertad y democracia pero eso puede cambiar".
  2.  "Yo no soy parte del problema. Yo soy Republicano."
  3.  "El futuro será mejor mañana."
  4.  "Marte está esencialmente en la misma órbita... Está más o menos a la misma distancia del Sol, lo que es muy importante. Nosotros tenemos fotos donde existen canales, pensamos que es agua. Si hay agua, eso significa que hay oxígeno. Si hay oxígeno, significa que podemos respirar".
  5. "El Holocausto fue un período obsceno en la Historia de nuestra nación. Quiero decir, en la Historia de este siglo. Pero todos vivimos en este siglo. Yo no viví en ese siglo".
  6. "Nosotros vamos a tener el pueblo americano mejor ilustrado del mundo".
  7.  "Yo mantengo todas las declaraciones equivocadas que hice".
  8. "Nosotros tenemos un firme compromiso con la OTAN. Nosotros formamos parte de la OTAN. Nosotros tenemos un firme compromiso con Europa. Nosotros formamos parte de Europa".
  9. "Un número bajo de votantes es una indicación de que menos personas están yendo a votar".
  10.  "Ilegitimidad es algo que deberíamos hablar en términos de no tenerla".
  11.   "Nosotros estamos preparados para cualquier imprevisto que pueda ocurrir o no".
  12.  "Para la NASA, el espacio aún es alta prioridad".
  13. "Francamente, los profesores son los únicos profesionales que enseñan a nuestros niños".
  14. "El pueblo americano no quiere saber de ninguna declaración equivocada que George Bush pueda hacer o no".
  15.  "Es tiempo para la raza humana de entrar en el sistema solar".
  16.  "Todos somos capaces de errar pero yo no estoy preocupado en esclarecer los errores que puedo haber cometido o no".


 De presidente:


  1. "Cuando me preguntaron quién provocó la revuelta y las muertes en Los Angeles, mi respuesta fue directa y simple: ¿A quién debemos culpar por la revuelta? A los revoltosos. Los revoltosos son los culpables. ¿A quién debemos culpar por las muertes? Los que mataron son los culpables".
  2. "La gran mayoría de nuestras importaciones vienen de fuera del país".´
  3. "Si no tenemos éxito, corremos el riesgo de fracasar".
  4. "Para que no haya incendios forestales, talaremos todos los arboles!"
  5.   "Pasamos mucho tiempo hablando de Africa, como debemos. Africa es un país que sufre terribles padecimientos."
  6. "Mi gobierno ha estado llamando a todos los líderes en Oriente Medio para pedirles que hagan todo lo posible para parar la violencia, para decir a todas las partes involucradas que la paz nunca llegara."
  7. "Ni en francés, ni en inglés, ni en mexicano" (a un grupo de periodistas que insistían en sacarle una declaración"
  8. "Los kosovianos pueden regresar a sus hogares"
  9.  "Nuestro país debe unirse hacia la unidad".
  10. "Claramente es un presupuesto. ¡Está lleno de números!"
  11.  "Cada vez más importaciones vienen del exterior"
  12. "En verdad me gusta verdaderamente ser Presidente"
  13. "Soy un hombre paciente. Y cuando digo que soy un hombre paciente significa que soy un hombre paciente".
  14. "¿Ustedes tienen negros también?" (al Presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, 2001)
  15.  "El trabajo más importante no es ser gobernador o Primera Dama en mi caso".
  16. "Leo el diario" (respondiendo a una consulta sobre sus hábitos de lectura, 1999)
  17. "Mantenemos buenas relaciones con los grecianos".